Al freír el coliflor en buen aceite de oliva virgen extra, que por naturaleza tiene un sabor bastante soso. Pero se convierte en una especialidad con sabor a nuez, realzada por los piñones tostados y la granada afrutada. El queso fresco de cabra cremoso y la menta coronan esta ensalada otoñal.
Ingredientes
- 400 g de coliflor
- Aceite de oliva virgen extra La Collita
- Sal
- 50 g de piñones
- ½ granada
- 1 ramita de menta
- 2 ramitas de perejil liso
- ½ lima
- Pimienta negra molida
- 4 rodajas de queso fresco de cabra
Preparación
Limpiar la coliflor y separarla en ramilletes, cortar los ramilletes por la mitad. Calentar 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén grande antiadherente. Añadir los ramilletes y salar. Freír durante 10 minutos a fuego lento.
Dorar los piñones en una segunda sartén sin grasa y salarlos ligeramente. Partir con cuidado la mitad de la granada en el fregadero y separar las semillas de la fruta. Quitar las hojas de menta y perejil.
Poner la coliflor de la sartén en una fuente y rociar con zumo de lima. Salpimentar y rociar con un poco de aceite de oliva. Desmenuzar el queso fresco de cabra sobre la ensalada. Servir tibio y espolvorear con piñones, granos de granada, menta y perejil.
Comensales: 4 unidades
Tiempo de elaboración: 25 minutos
