El bacalao es uno de los pescados principales de nuestra gastronomía. Es también uno de los más versátiles. En la cocina española lo encontramos en decenas de recetas tradicionales. Pero también en platos innovadores, como este pincho que te presentamos en el que lo rebozamos y lo acompañamos de alioli de ajo negro y eneldo.
Ingredientes
- 500 g de lomo de bacalao skrei sin piel y sin espinas
- Sal fina
- 1 patata en rodajas
- Harina de trigo o arroz
- 2 huevos
- Pan rallado panko
- Perejil
- Brotes tiernos
- 2 ajos negros
- 2 ramas de eneldo fresco
- 1 huevo
- 200 ml de aceite de oliva virgen extra La Collita
- Sal
- 10 ml de zumo de limón exprimido
Preparación
Secamos el bacalao con papel. Cortamos en tacos de 4 cm de la zona más alta del lomo del bacalao. Salamos y añadimos un pelín de pimienta blanca si se quiere. Para rebozar el bacalao, lo pasamos por la harina y sacudimos el exceso. Seguidamente lo pasamos por el huevo batido con perejil picado y por último lo pasamos por el panko para un rebozado crujiente. Lo freímos en aceite de oliva virgen La Collita a 170º aproximadamente durante 3 minutos hasta que estén dorados, y escurrimos en rejilla.
En otra sartén calentamos aceite de girasol, y cuando el aceite esté caliente echamos las rodajas de patata de 5 milímetros aproximadamente y bajamos la temperatura. Cocinamos a fuego medio, sacamos y escurrimos el exceso de aceite.
Para preparar el alioli de ajo negro y eneldo, echamos en el vaso de la batidora un huevo, el aceite, de oliva virgen extra, los ajos negros, sal, limón y el eneldo. Trituramos con la batidora sin mover en la base hasta emulsionar e ir subiendo poco a poco. Probamos y ajustamos de sal y limón al gusto.
Un “pequeño” caso de éxito
Los pinchos son unos de los platos más exitosos del País Vasco. Tanto es así, que incluso se han acabado convirtiendo en todo un reclamo turístico. Se trata de una tapa individual, donde la comida, que puede ser fría o caliente, se apoya -habitualmente- en pan y se “pincha” con un palillo. Hay bastante coincidencia en que se originaron en San Sebastián en la primera parte del siglo XX, siendo la Gilda (aceituna, guindilla y boquerón, pinchados en pan) la precursora de este arte que ha evolucionado hasta ser todo un referente de la gastronomía vasca.
Comensales: 4 personas
Tiempo de elaboración: 55 minutos
