1. Gildas
Hace ya tiempo que dejó de ser uno de los pintxos más icónicos del País Vasco para convertirse en una de esas tapas que gustan a todo el mundo en cualquiera de sus versiones. Con anchoa, doble anchoa, anchoa y boquerón
Hay incluso quien las tunea con pulpo o atún rojo. Pero nosotros hoy te traemos los ingredientes básicos para preparar las más clásicas. Solo tienes que colocarlos en el palillo o brocheta el siguiente orden: aceituna, media piparra, anchoa doblada sobre sí misma, media piparra, aceituna y un chorro de aceite de oliva virgen extra La Collita.
2. Gambas al ajillo
¿Puedes usar lagostinos congelados? Por supuesto. Y comprar ración extra de pan ese día, también. Porque no vas a querer dejar nada en la fuente de barro. En este caso, lo más importante es que empieces echando en el aceite de oliva virgen extra La Collita caliente los ajos y la cayena. Una vez dorado, incorporamos las gambas sazonadas con un pellizco de sal y las dejamos un minuto por cada lado antes de taparlas con un plato y dejar que se terminen de cocinar con el calor remanente. Dejamos reposar durante cinco minutos y las destapamos delante de los invitados. Alucinarás de lo jugosas y tiernas que quedan.
3. Empanadillas de atún
Las de toda la vida. Las de atún, tomate y huevo cocido. Esas que son cada vez más difíciles encontrar en bares y tabernas. La buena noticia es que prepararlas en casa sigue resultando tan fácil como económico. Cuando tengamos cocidos los huevos, los pelamos y picamos para dejarlos en un bol. En ese mismo recipiente añadimos el atún bien escurrido y lo desmenuzamos para, seguidamente, mezclarlo todo con el tomate. Una vez tenemos la mezcla colocamos pequeñas porciones de ese relleno en el centro de cada oblea y la cerramos haciendo una marca con el tenedor en los bordes para que no se salga nada. Llegados a este punto, tú decides si prefieres hornearlas (barnizando antes con yema de huevo cada pieza) o freírlas en una sarten con aceite de oliva virgen extra La Collita a la manera tradicional. En ambos casos, el resultado es maravilloso.
4. Tortilla de patatas
Da igual si la prefieres con o sin cebolla. Lo más importante que debes tener en cuenta a la hora de preprarar nuestro plato más internacional, con permiso de la paella. Es que vamos a cocinar las patatas partiendo de un aceite de oliva virgen extra La Collita a temperatura ambiente. Y otro aspecto a tener en cuenta es que vamos a caramelizar la cebolla de manera independienete antes de añadirla a las patatas. Llega el momento de batir los huevos e incorporarlos a ese mismo bol donde están las patatas y la cebolla caramelizada. Removemos todo bien para que se mezclen los tres ingredientes y lo volvemos a poner en la sartén con una cucharada de aceite de oliva para que se cuaje. Si es tu primera vez, ten mucho cuidado a la hora de darle la vuelta.
5. Pulpo a la gallega
Antes de que vuelvas a preguntarle a Google. Te confirmamos que no es exactamente lo mismo que el pulpo a feira, ya que en este segundo caso no lleva patata. Así que solo tendrías que prescindir de este ingrediente en caso de que te tus invitados sean gallegos de pura cepa. Dicho esto, te vamos a recomendar saltarte el paso de descongelar el pulpo. Asustarlo varias veces y cocerlo, porque hoy en día hay opciones cocidas que, a no ser que seas muy ducho en la materia, te van a facilitar mucho la vida. Lo que sí tendrás que cocer son las patatas, durante unos 15 minutos. Una vez las tengas, tendrás que colocarlas en rodajas en un platito de madera para terminar añadiendo trozos de pulpo de 1 centímetro de grosor , sal gorda, pimentón (también puede ser picante) y un poco de aceite de oliva virgen extra La Collita.
6. Croquetas de jamón
Sabemos que las mejores son las de tu abuela y las de tu madre, en este orden. Pero si sigues la receta que te proponemos, paso a paso, no tendrás que estar yendo y viniendo con los tápers cada domingo. Gran parte del éxito de esta tapa está en el punto de la bechamel, pero no te preocupes si no sabes hacerla porque hay opciones muy dignas en nuestros supermercados. Aclarado este punto, tú solo tendrás que preocuparte de añadir el jamón bien picado a esa bechamel, remover bien y dejar que se enfríe la mezcla. El siguiente paso es darle forma a cada croqueta antes de pasarlas por huevo batido y pan rallado. Y ya solo falta freírlas dentro de un cacito en abundante aceite y en tandas de tres o cuatro, para que no baje demasiado la temperatura del aceite de oliva virgen extra La Collita.
7. Patatas bravas
La clave está en la salsa, que en nada tiene que parecerse a una salsa de tomate picante (de hecho, no lleva tomate). Más bien, lo que buscamos es una especie de crema velouté a base de cebolla (picada muy fina y pochada), una mezcla de pimentón dulce y picante, harina de trigo y, una vez ligada ésta con el aceite de oliva virgen extra La Collita, será el momento de añadir el caldo de pollo poco a poco. 10 minutos después tendremos lista una salsa de diez que solo faltará pasar por la trituradora y por un colador fino. En cuanto a las patatas, solo tienes que pelarlas, cortarlas en trozos irregulares y freírlas a fuego medio hasta que comiencen a dorarse. Luego las escurrimos, las rociamos con abundante salsa
8. Ensaladilla rusa
Otra receta que, aunque cada vez está más abierta a interpretaciones. Nosotros vamos a proponerte la versión más clásica. Pero no obligamos a nadie a comerse los guisantes. Si no los quieres, haz como que no los has visto. Y, del mismo modo, si te ves con ganas de preparar tu propia mayonesa, adelante. Solo vas a necesitar un huevo, unas gotas de zumo de limón y aceite de oliva virgen extra La Collita. Vamos con las verduras. Lo suyo es cocer las patatas y las zanahorias enteras y sin pelar. También cocemos el huevo pero de manera independiente (necesitan tiempos diferentes). Aprovechamos ese tiempo para escurrir el atún, desmenuzarlo y cortar las aceitunasen rodajas. Una vez lo tenemos todo (incluido el huevo picado y la verdura pelada y troceada), mezclamos todos los ingredientes(excepto huevo y aceitunas) y los aliñamos con tres o cuatro cucharadas soperas de mayonesa. Removemos a conciencia, la colocamos en una fuente y terminamos decorándola con la yema picada y las aceitunas en la parte superior.